Emoción y Bienestar

El equilibrio que necesitas

Felicidad, familia y amigos.

Para los españoles es muy importante la familia. Creemos que las buenas relaciones familiares y sociales son la principal fuente de nuestra felicidad y… ¡no estamos equivocados! Los psicólogos señalan que la infancia vivida junto a nuestros padres es el período en el que se forma nuestra inteligencia emocional.

Por ello, podemos observar que los españoles que se sintieron queridos durante su infancia son ahora personas más felices. Por otra parte, aquellos que piensan que sus padres nunca se sintieron orgullosos de ellos son hoy adultos menos satisfechos con su vida. Además, somos más felices viviendo en compañía. Sólo el 9% de los españoles que se declaran muy felices vive solo, mientras que la mayoría de los que se declaran felices forma parte de núcleos familiares compuestos por tres miembros.

Asimismo, una vez que abandonamos nuestro nido familiar intentamos no desvincularnos y disfrutamos viendo a nuestros padres y hermanos frecuentemente. Sin embargo, los niveles de felicidad no varían demasiado entre los que son padres y los que no lo son. Eso sí, el deseo de tener hijos sí puede influir en el nivel de felicidad. Al 60% de los hombres que se consideran muy felices le gustaría tener descendencia en el futuro, un porcentaje que se sitúa en el 55% en el caso de las mujeres.

Además de la familia, los españoles disfrutamos de grandes amistades. Ya se sabe que “quien tiene un amigo tiene un tesoro”. Y ese tesoro es la felicidad. El nivel de satisfacción con su propia vida es mayor entre la gente que es sociable y que ve a sus amigos de forma habitual. Por el contrario, la falta de sociabilidad y la ausencia de amistad crean un efecto negativo en nuestro estado anímico.